FERNÁNDEZ-CASTAÑO LLEGA AL VALLE ROMANO OPEN DE ANDALUCÍA CON UNA NUEVA VICTORIA EN SU PALMARÉS

Gonzalo Fernández-Castaño en Aloha GolfGonzalo: “La metí con el corazón”.
Fernández-Castaño y Miguel Ángel Jiménez, organizadores del torneo.
El madrileño Gonzalo Fernández-Castaño llega con un nuevo triunfo al Valle Romano Open de Andalucía, torneo perteneciente al Circuito Europeo de la PGA que organiza su empresa (GFC Golf & Business) conjuntamente con la de Miguel Ángel Jiménez (Golf Acción), patrocinado por Valle Romano y la Junta de Andalucía.


La lograda ayer en el Telecom Open de Italia es la tercera victoria de Gonzalo en su tercer año como profesional, ha firmado una por año (KLM Open de Holanda 2005, BMW Open de Asia 2006), y es el cuarto español que gana esta temporada en el Circuito Europeo, donde también han logrado triunfos José Manuel Lara, Álvaro Quirós, y Pablo Martín-Benavides.


Gonzalo, que en la tercera y última jornada del Abierto de Italia –que debido a la lluvia tuvo que ser reducido a 54 hoyos- partía a cinco golpes del líder desde el puesto 14º, firmó sólo un birdie por los nueve primeros hoyos, y el festival llegó a partir del hoyo 10, cuando hizo 30 golpes con un eagle, cinco birdies y un bogey para un total de menos 16. Cuando terminó aún quedaban en el campo jugadores con opciones, y ni él mismo se imaginó que finalmente tendría que salir a jugar un desempate, tras el que se impuso al austriaco Markus Brier.


“Me hace mucha ilusión jugar esta semana en Aloha después de haber logrado esta tercera victoria, que ha sido magnífica. Sabía que todo el trabajo de este invierno y la preparación física de dos meses iban a dar su resultado, aunque no tan pronto. Últimamente no acompañaban los resultados, estaba jugando bien, pero no salían las cosas y me estaba empezando a crear ansiedad.


Ganar un torneo con tanta tradición y tanta historia como el Open de Italia ha sido fantástico. Sacrifiqué los torneos de Asia por quedarme en Madrid dos meses entrenando, haciendo gimnasia y algunos retoques en el swing. Para algunos compañeros fue una sorpresa, perdí torneos muy buenos –como el Johnnie Walker y alguna invitación para jugar en América- y no lo entendían.


Me alegro mucho de haber ganado en una semana tan complicada, han sido dos semanas seguidas terribles de mal tiempo (España e Italia), parones, jugar, no jugar… Yo pensé que si el torneo se reducía a 54 hoyos me iba a perjudicar, salí cinco golpes por detrás del líder y después del hoyo nueve ya me sacaba siete. Pero hice 30 por los nueve segundos, con bola al agua en el hoyo 13, que tiene su mérito.


No pensé que podía ganar hasta después del hoyo 15, hice eagle y me puse con menos 15, y ahí le dije a mi caddy que si hacía un par de birdies y  terminaba con menos 17 podría tener opción de ganar. En el 17 casi hago otro eagle, no se metió de milagro, pero me puse con menos 16 y luego me empató Brier. El primer hoyo del play-off pegué un drive muy bueno y fui al bunker, no podía arriesgar, tenía agua por delante. Jugué a asegurar al centro. Él tiró un putt muy bueno de 10 metros, magnifico, y estuvo a punto de entrar pero le hizo corbata. Yo hice dos putts.


En el segundo hoyo salgo al fondo de la calle, juego el blaster y me queda un putt de unos dos metros y medio. Él, con el hierro 8 la deja a unos ocho metros, patea, y otro putt increíble que parecía que entraba. Yo tenía un putt cuesta abajo y pensé, ‘ahora, la metes o no te van a perdonar la vida otra vez, te la han perdonado hoy dos veces, pero no tres’. Tenía que entrar por el artículo 33, no había más narices, había que meterla, la metí con el corazón y entró por el centro.


Me alegro de volver a Aloha, donde empecé a jugar al golf a los siete años. Me cuentan que está todo estupendo y se han volcado en la organización. Que no esperen mucho de mi juego esta semana, a veces, después de una victoria, parece que se te acaban las pilas.


Mi relación con Aloha es muy especial, aquí aprendí a jugar al golf en los Pares 3 a los siete años. Venía a las clases colectivas de Diego Morito y él fue quien me enseñó a coger el palo. Es un campo al que le tengo mucho cariño, lo he jugado verano tras verano y siempre me han tratado fenomenal.


Jugué el Dobles de Andalucía como amateur en el 97 y no he vuelto desde entonces. Yo tengo el recuerdo de un campo infinitamente largo, ahora, seguro que lo encontraré corto. Las calles son estrechas y habrá que tener cuidado con el rough, hará falta una buena dosis de precisión y paciencia”.


Además de contar con el patrocinio de Valle Romano y la Junta de Andalucía, colaboran también en el torneo: Osborne, SsangYong, Trapsa, Audemars Piget, Canon, Medytec, Barceló Hoteles, Club de Golf Aloha, el Ayuntamiento de Marbella, Vocento, el Patronato de Turismo de la Costa del Sol, Adecco y Soria Natural.


Fuente: Mª Acacia López-Bachiller


Foto: Josele Lanza


 

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