Miguel Ángel Jiménez tras su triunfo en Wentworth

Llevo 20 temporadas jugando el Circuito Europeo, este es justo el año 20 y ¡qué mejor celebración que regalarme un PGA!


Empecé arrancando bien la moto, con birdies en el tres y el cuatro. En el hoyo cinco pegué el hierro cuatro, me gustó mucho y pensé que era muy bueno y se iba a quedar muy cerca, ¡y se metió! No ví la bola entrar pero sí a todo el mundo en el green chillando y con los brazos en alto.


Estaba jugando muy bien, después de hacer birdie-birdie-hoyo en uno-par-birdie pensé ‘lo vas a ganar’, pero eso a veces es peligroso y me dije ‘tranquilo, ármate de paciencia, que te va a hacer falta y mucha’. Y, mira si yo sabía que podía tener peligro que en el ocho hice tres putts, esto es así, el golf te va dando una de cal y otra de arena.


En el 12 volví a hacer otro birdie, pero Oliver Wilson iba jugando muy bien y estaba también ahí, y a partir de ese hoyo ha sido prácticamente una vigilancia constante, parecía que Robert Karlsson se alejaba y empezó una lucha entre Wilson y yo.


La lástima fue el putt muy cortito que fallé en el 15, que podría haber evitado el play-off, pero nunca sabes lo que te espera ni dónde. Yo estaba en la línea de Karsson y decidí terminar el hoyo, tal vez lo hice un poco acelerado y fallé desde un palmo, aquello fue como una daga en el corazón. Me dije ‘a ver si la vas a fastidiar otra vez como en el Open de España en Sevilla’. Aquello fue una puñalá muy gorda, esta victoria es fantástica pero Sevilla es Sevilla y el Open era el de España.


Conseguí quitarme el pensamiento de la cabeza, en el 16 hice el par, y en el 17 tuve ocasión de birdie desde tres metros pero no entró. En el 18 tenía la bola en el rough, pasé el palo por abajo y la dejé a la entrada del green a la altura de la bandera, pero dí como un salto de rana, luego un rodaíto y a un palmo del hoyo.


Salimos a jugar el play-off y en el primer hoyo los dos pegamos un buen drive, más o menos en el mismo sitio. Oliver estaba en bunker y tenía unos tres metros para birdie; yo estaba en el ante green, pateé muy fuerte y me pasé.


En el segundo hoyo de play-off yo fui más o menos al mismo sitio otra vez. Pegué la madera tres y la dejé a unos 5 ó 6 metros a la altura del hoyo. Él estaba en el rough, la sacó a calle, luego tiró a green y la dejó a cinco metros. Conseguí hacer birdie y gané.


Estoy muy contento, ha sido una victoria magnífica. En el golf no hay límite de edades, esa es una de las cosas únicas y maravillosas que tiene este deporte, todavía estamos dando guerra algunos cuarentones, no muchos pero ahí estamos, es una situación excepcional.


Me he sentido muy a gusto toda la semana, llevaba dos años jugando muy bien este torneo y ya tocaba. Mañana voy para Gales a jugar allí. Esta noche cenaré con Montse y con unos amigos. Montse volaba hoy para Málaga pero se ha quedado para celebrarlo y se va mañana. En Gales cenaré una noche con todos los españoles, como hacemos siempre que podemos y no tenemos que coger un avión rápidamente. Y, cuando vuelva, me daré un homenaje con todo el mundo en Churriana, ¡a celebrarlo como esto se merece!


He recibido cantidad de llamadas y mensajes, mi teléfono echa chispas, lo cual se agradece y mucho. Esta victoria nos viene muy bien a todos, igual que la de Sergio (García), de la que me alegro un montón, fue impresionante, ¡está hecho un monstruo! El golf español goza de muy buena salud”.


Fuente: María Acacia López-Bachiller 

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