Santa Marina y La Reserva de Sotogrande, Premio Madera Verde de Responsabilidad Medioambiental

La Reserva SotograndePositiva respuesta de los campos de golf españoles
El Campo de Golf Santa Marina y La Reserva de Sotogrande han sido galardonados con el ‘Premio Madera Verde de Responsabilidad Ambiental 2007’ para campos de golf, promovido por la Asociación para la Promoción de Actividades Socioculturales (APAS) en colaboración con la Real Federación Española de Golf y técnicos especialistas en materia ambiental.


Los citados galardones serán entregados a sus respectivos Presidentes, Manuel Ruiz de Villa y Manuel Herrando, durante la tradicional Cena de Gala de la Real Federación Española de Golf, que se celebrará el próximo 16 de diciembre en Madrid.


El objetivo de este ‘Premio Madera Verde de Responsabilidad Ambiental’ es dar a conocer a la sociedad los numerosos aspectos positivos que el golf le aporta y evidenciar los esfuerzos que en materia ambiental ya vienen realizando de forma voluntaria los titulares y gestores de los campos de golf.


El jurado de este ‘Premio Madera Verde de Responsabilidad Ambiental’ ha tenido en cuenta para su decisión tres criterios fundamentales: construcción del campo, gestión del mismo y sensibilización de la entidad hacia sus usuarios. Según su criterio, tanto Santa Marina, en Cantabria, como La Reserva de Sotogrande, en Cádiz, constituyen dos claros ejemplos, muy diferenciados entre sí además, de instituciones con alto grado de respeto medioambiental.


Santa Marina Golf, premio Madera VerdeEn el caso de Santa Marina, se trata de un campo inmerso de lleno en el ámbito de un Parque Natural, un ejemplo medioambiental muy particular por cuanto que por su recorrido, entre otras singularidades, discurre el Camino de Santiago (incluso alberga una capilla). Santa Marina es un campo de golf que pasa desapercibido, que se mimetiza completamente en el paisaje cántabro gracias a que en su construcción se llevaron a cabo mínimos movimientos de tierra.


Ejemplo de diversidad de flora y fauna autóctona, Santa Marina –diseñado por Severiano Ballesteros– cuenta en su recinto con una interesantísima población de nutrias que supera en número a las de cualquier zona natural o protegida de Cantabria. Poseedor de las certificaciones ISO 9001 y 14001, Santa Marina, como curiosidad, alberga un nido de pata junto a la casa club, demostración palpable de la biosostenibilidad del entorno. Su consumo de agua, por la zona en la que se ubica, es muy escaso.


La Reserva de Sotogrande, por su parte, supone un caso distinto de planteamiento de campo de golf, enclavado en una zona mediterránea próxima al mar. Situado en una zona de gran pluviosidad y diseñado por Cabel Robinson, este campo gaditano se caracteriza por su máximo aprovechamiento hídrico gracias a su diseño, dado que dispone de un gran sistema de drenaje y aprovecha su orografía –colinas y vaguadas– para reutilizar cualquier excedente de agua gracias al desarrollo de un avanzado sistema tecnológico que permite su control desde un ordenador portátil desde cualquier lugar.


Sus lagos, interconectados, minimizan además el consumo de agua, lo que le permite aumentar la zona destinada a bosque mediterráneo que le caracteriza. Aunque no dispone todavía de las certificaciones ISO –que tiene previsto solicitar en 2008–, La Reserva de Sotogrande cuenta con unas medidas medioambientales propias que en casi todos los aspectos son más estrictas que las que exigen esas certificaciones citadas.


El jurado de este ‘Premio Madera Verde de Responsabilidad Ambiental’ destacó la positiva respuesta de los campos de golf españoles a esta convocatoria, lo que avala su elevado compromiso medioambiental. No en vano, treinta y cinco campos optaron al galardón, de los que seis (Santa Marina, La Reserva de Sotogrande, Real Club de Golf de La Coruña, Golf del Sur, Playa de Pals y Dunas de Doñana) accedieron a la fase final tras la evaluación del Comité Técnico de los ‘Premios Madera Verde de Responsabilidad Medioambiental’.


Todos los finalistas recibirán un Diploma de Honor, mientras que aquellos clubes que presentaron la documentación para acceder al premio consiguen un Diploma acreditativo de su gestión medioambiental responsable.


El jurado de este ‘Premio Madera Verde de Responsabilidad Ambiental’ ha estado integrado por Emma Villacieros, Presidenta de la RFEG; Luis del Olmo, Director General de Promoción y Disciplina Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid; Javier Zazo, Director de la Escuela de Ingenieros Técnicos Forestales de Madrid; Rafael Sarriocoles, Director de la Delegación de la Zona Centro de AENOR; Ismael Muñoz, Vocal de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental Óscar del Río, Director la revista Trofeo Golf; Francisco Carvajal, Presidente de la Asociación Española de Greenkeepers; Iñigo Sobrini, Presidente de la Asociación Española de Evaluación Ambiental; Javier Roura, Gerente de la Asociación de Profesionales de Golf; y Pedro Zugasti, Presidente de la Asociación para la Promoción de Actividades Socioculturales.


En 2004, año en que vio la luz esta iniciativa medioambiental, los campos de golf galardonados fueron Ulzama (Navarra) y El Prat (Barcelona). Un año más tarde lo recibieron Desert Springs (Almería) y La Herrería (Madrid), mientras que en 2006 fueron premiados El Saler (Valencia) y Buenavista (Tenerife).


Fuente: RFEG

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