Miguel Ángel Jiménez logra su decimoctavo título en el Circuito Europeo

El malagueño, de 46 años, es el único jugador que ha conseguido tres triunfos esta temporada en el Tour Europe Omega Dubai Desert Classic en febrero (en play-off), Alstom Open de Francia en julio (en play-off) y hoy, Omega European Masters en Suiza.


Resultad 67-61-68-67 = 263, 21 bajo par


Jiménez: “¡Ya era hora! A este torneo le tenía muchísimas ganas y por fin lo he conseguido. Estoy feliz, esta victoria me ha hecho mucha ilusión. Llevo 22 años en el Tour y nunca he fallado en Crans, es el torneo que más veces he jugado.


Había tres torneos a los que quería hincarle el diente desde hace tiempo y parece que se resistían, y este año he conseguido los tres: Dubai, Francia y Suiza. En ellos he sido segundo varias veces y muchas Top 10, y los tenía entre ceja y ceja.


Con estas tres victorias he cumplido uno de mis objetivos, y ahora, a por el siguiente: seguir jugando y disfrutando con el golf, que es lo que más me gusta y es el objetivo que me marco a diario.


1999, 2004 y 2010 han sido las tres mejores temporadas de mi carrera, magníficas, pero no las puedo comparar; tal vez ésta sea algo más especial, tengo 46 “tacos” y, a pesar de que debería estar de vuelta, sigo en el candelero y no me puedo quejar.


Llegué a Crans-sur-Sierre “reventao”: cinco semanas seguidas es mucho tute y el “coco” no da para más. Mañana, voy a comer con mi madre como hago todos los lunes, pero el martes me apalanco en el chiringuito y de ahí nadie me va a mover. Sólo sueño con el chiringuito y unas sardinas, y luego más sardinas y más chiringuito, necesito un buen descanso.


Hoy he salido a jugar muy tranquilo, yo iba haciendo birdies aunque Molinari también iba jugando muy sólido y, de repente, se ha dado la vuelta la tortilla. Me he visto en una situación por la que he pasado algunas veces, que alguien venga por detrás y “te robe la cartera”, como yo mismo he hecho en alguna ocasión. En ese momento parecía que Molinari venía montado en un pura sangre y a mí me faltaba el aire.


El hoyo 16 ha sido decisivo. Yo sólo le llevaba uno de ventaja, la bandera estaba muy difícil, pero he dado un segundo golpe impresionante para dejarla a dos metros, ¡y dentro! Molinari ha hecho bogey y he conseguido distanciarme. En el 17, la he metido desde tres metros para birdie y asegurarme el trofeo, no quería irme a Málaga sin él, esta vez no”.


Fuente: María Acacia López-Bachiller

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